Monday, February 06, 2006

Chicos, de Sergio Bizzio (Interzona)

Chicos, de Sergio Bizzio, reúne seis relatos extravagantes y uno, Un amor para toda la vida, que narra una historia sobre el amor y el tiempo con un tono de melancolía que parece dejar en suspenso el futuro de su obra y, tal vez, colocarla en un trance estético de regresión. ¿Bizzio está preparando su desembarco clasicista?, ¿le ha llegado la hora de hacerse entender? Son especulaciones que pueden hacerse, pero el hecho -el libro- está dominado por un cataclismo de lógicas alteradas por esa degeneración que es la escritura.
Excepto el cuento mencionado, que parece situarse incluso fuera del conjunto como una amenaza de innovación o una insinuación de renuncia, el resto son historias muy variadas, sometidas el vendaval del desorden lógico y a la idea que Sergio Bizzio ha venido agitando desde El divino convertible (1990) como la bandera de una isla habitada por un reducido grupo de escritores argentinos: el propio Bizzio, César Aira, Daniel Guebel. Esa idea sostiene que la literatura es, además de un artefacto transparente que no puede ocultar el espectáculo de su funcionamiento, un milagro, un hechizo al que hay que tenerle fe (sin fe no hay milagro). Esa idea liquida al realismo como una forma más efectiva de hacer literatura, porque en la literatura realista también hay que creer. ¿Hay una literatura más “verdadera” que la otra?, ¿el delirio no es una materia narrativa?
El debut sexual de una pareja adolescente, cuyos miembros intercambian los deberes -y por lo tanto los placeres- de los géneros; un diálogo casi mortal entre un chico que lee el pensamiento y otro que hace desaparecer gente; un hotel de cinco estrellas alzada como una arquitectura-tótem perdida en la selva; una tensa sobremesa desde la que se contempla la eyaculación -en realidad, “todo” el proceso- de un adolescente que duerme su mona de jet lag; un escritor argentino, de apellido japonés, que es obligado a casar a una pareja de extraterrestres de veinte centímetros de altura; y un pato que. como un Donald sádico, urde una venganza contra unos gatos y deja escrito su testimonio filosófico. En cada uno de estos relatos, reaparece la economía literaria de Sergio Bizzio, y un estilo que se derrama hacia los costados de su propio cauce, como si la escritura -por un problema inherente a sus moléculas- nunca pudiera ser dominada. La literatura es, para Bizzio, un accidente, una catástrofe formal. Es cuestión de comenzar a escribir, incluso con la buena intención de contar una historia, para que la máquina de la lengua explote en el aire. Si la literatura es, en efecto, un viaje a un más allá del sentido que incluye como vía regia de su excursión el viaje inconcluso, Bizzio es uno de sus navegantes más “seguros”.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home